Empieza con tableros pequeños
Es mejor dominar un tablero de ocho parejas antes de intentar tableros más grandes. Así reduces la frustración y mejoras la técnica.
Usa patrones, no solo cartas
En lugar de memorizar posiciones aisladas, busca patrones: colores, zonas del tablero o relaciones entre cartas.
Repite con constancia
Como en cualquier habilidad, la práctica constante es más útil que las sesiones largas y esporádicas. Diez minutos al día pueden marcar la diferencia.